El peatón es el eslabón más frágil de la pirámide de movilidad, pero también el que más riesgos innecesarios asume. Cruzar por la mitad de la cuadra o mirar el celular mientras se camina son errores que pueden ser fatales.
Reglas de oro para un cruce seguro:
Visibilidad nocturna: Si caminas de noche por zonas poco iluminadas, el uso de prendas claras o elementos reflectantes es vital.
Contacto visual: Antes de cruzar, asegúrate de que el conductor te ha visto. Si no hay contacto visual, asume que el vehículo no va a parar.
La regla de los 3 segundos: Espera a que los vehículos se detengan por completo antes de poner un pie en la calzada, incluso si el semáforo está en verde para ti.
Uso de puentes y cebras: Los 30 metros adicionales que caminas hacia un puente peatonal son la diferencia entre llegar a casa o ir a un hospital.


